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¿Sabías que el Grupo IFC destina más del 10% de su presupuesto anual a I+D? Para poder desarrollar los productos Heliocare, hace falta una gran inversión en investigación, ya que sólo así se puede conseguir uno de los mejores fotoprotectores del mercado. Hoy contamos con la inestimable presencia del Dr. Eduardo Reyes, investigador del Grupo IFC y profesor de Inmunología en la Universidad de Alcalá.

 

Heliocare: Buenos días, profesor. Empecemos con una pregunta fácil: ¿qué diferencia existe entre las radiaciones UVA y UVB?
Dr. Reyes: La respuesta es fácil y difícil a la vez. Como sabrá, el espectro de la radiación que recibimos del Sol, la longitud de onda, difiere. Va desde los 200 nm hasta las largas longitudes de onda, y ahí tenemos un rango que es el visible, que nos permite ver los colores. Sin embargo, hay un tipo de radiación que nosotros no vemos pero que sí sentimos: la radiación ultravioleta UVA, UVB y UVC. La radiación UVC nunca llega a la superficie de la Tierra gracias a la capa de ozono. Por otra parte, están las radiaciones UVA y UVB, que se diferencian en la longitud de onda que tienen y, por la tanto, en la frecuencia. A mayor longitud de onda (UVA), menor frecuencia y mayor penetración en la piel. A menor longitud de onda (UVB), mayor frecuencia y menor penetración en la piel.

 

Heliocare: Sabemos que existen distintos factores que influyen en el aumento de las radiaciones UV que alcanzan la piel. ¿Podría enumerarnos algunos?
Dr. Reyes: Más que una pregunta para un inmunólogo, un fotobiólogo o un dermatólogo, es una pregunta para un geógrafo. La radiación viene del Sol y llega a la Tierra, por lo que depende de factores del globo terráqueo. Uno de los factores que más influye es la altitud: la radiación llega a través de la atmósfera, por lo que si te encuentras a gran altitud, tarda más en disiparse y por lo tanto es más intensa. Por eso, los que suben al Everest, además de necesitar oxígeno, también necesitan fotoprotegerse mucho mejor.
También hay que tener en cuenta el entorno, si hay nieve o está nublado o el lugar donde vivimos (cerca o lejos del ecuador). La cantidad de horas de sol también es distinta en función del lugar, por lo que también debe ser diferente la estrategia preventiva que tenemos que realizar para protegernos. Para entender estos factores geográficos nos han ayudado muchísimo los satélites geoestacionales. Gracias a ellos, se pueden hacer mapas de las cantidades de radiación ultravioleta que no se ven pero que afectan igualmente.

 

Heliocare: En el artículo Avances en fotoprotección. Mecanismos moleculares implicados, que escribió con la dermatóloga Dra. María Alejandra Vitale, habla de tres índices de protección: el índice oxidante, el índice de protección inmunológica y el índice de reparación de ADN. ¿Podría describir cada uno?
Dr. Reyes: Te agradezco que hagas referencia al artículo. Cuando generamos un estrés o un daño a las células, se desencadenan los mecanismos para efectuar la reparación. Si oxido el sistema, rápidamente el organismo activa los mecanismos antioxidantes; si produzco un daño en el ADN, el sistema intenta reparar ese daño; y si provoco inflamación o fallos en el sistema inmunológico, el sistema intenta equilibrarlo para mantenernos en unas condiciones adecuadas. Sin embargo, cuando el daño es constante, saturamos la capacidad fisiológica natural del sistema para controlar estos ataques. En este sentido, conocemos la gravedad de la radiación porque nos produce alteraciones biológicas en estos tres aspectos. Por ello, es fácil cuantificar el daño que se está produciendo y, por tanto, podemos saber si con un producto aumenta mi capacidad de protección frente al ataque oxidativo, del ADN o del sistema inmunológico. Estos índices son alternativas. Uno de ellos, el del daño al ADN, va en paralelo con el daño que produce la radiación UVA, ya que la radiación UVA ataca a la mitocondria. Es un daño previo a todos los daños que va a provocar posteriormente, por lo que es muy importante detectarlo a tiempo.

 

Muchas gracias, Dr. Reyes, por esta entrevista tan interesante. Esperamos contar con usted en futuras entradas de nuestro blog. Y confiamos en que esta información sirva a nuestros seguidores para conocer más los efectos, positivos y negativos, de las radiaciones solares.

 

Eduardo Reyes

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Comentario
  • ines bellosillo
    Responder

    Muchisimas gracias. Que bueno es tener información clara sobre la radiación y sus efectos en la piel. Todos vivimos expuestos al sol y la defensa del cuerpo tiene sus límites. Cuantas veces oimos “si está nublado, no me pongo fotoprotección” y la radiación UVA cebándose…

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