¿Quién dijo que la protección solar es solo para el verano? por la Dra. Borregón

 En Habla el Experto

Hoy tenemos con nosotros a la Dra. Borregón, Doctora en Medicina, especialista en Dermatología, que disfruta combinando labores clínicas e investigadoras en su consulta con labores de comunicación para acercar la salud y en concreto el cuidado de la piel a todo el mundo.

Os animamos a visitar su blog Cuida tu Piel en Medicina TV, una canal de salud y bienestar, donde podréis encontrar contenidos explicados siempre por profesionales médicos y de otras disciplinas.

Cuando se acaba el verano no solo guardamos las sandalias, la ropa fresca, los bikinis…sino también los protectores solares, que van con el kit playero, o al menos así lo asocia nuestra mente. Y pasa el otoño, el invierno, la primavera…y los mantenemos guardados hasta el verano siguiente, que encima en muchas ocasiones cuando volvamos a sacarlos ya habrán caducado. Pues bien, si hacemos eso estamos cometiendo un gran error, porque el sol no nos da solo cuando vamos a la playa o a la piscina, sino que también está ahí el resto del año…¿o acaso el sol desaparece? No, el sol siempre está ahí y aunque es cierto que los meses de verano está más cerca y quema más, no debemos olvidarnos de él el resto de año, incluso aunque no lo veamos. Que las horas de sol sean menos, que las nubes quieran engañarnos ocultándolo o que haga un frío que pele, no debe hacernos confiarnos ya que el sol y sus efectos seguirán encima de nosotros: tanto su capacidad para producir cáncer de piel como su capacidad para envejecernos y arrugarnos.

Dicho esto, entenderéis la importancia de proteger nuestra piel ya que estos meses son duros para ella, tanto por las inclemencias meteorológicas, como el frío y el viento, como por el efecto de las radiaciones solares.

Os dejo aquí, resumidos, algunos consejos para cuidar nuestra piel en invierno:

  • El frío reseca la piel, hace que esté más frágil y quebradiza, propiciando eccemas, por lo que debemos hidratarla cada día, cara y cuerpo, pero haciendo especial hincapié en las zonas que más sufren, que suelen ser las manos y los labios.

 

  • No debemos olvidarnos de la protección solar, lo ideal es que sea siempre 50+, sobre todo si hacemos actividades de especial riesgo como esquiar, ya que aunque haga frío y estemos más a gusto al sol, el riesgo de quemarnos es mayor. El sol está más cerca, la nieve refleja y aunque haya nubes, las radiaciones las atraviesan. Así que protección solar en cara , ¡¡y labios!!, que además de protegernos nos mantendrá hidratados. Y ante una exposición intensa, como la práctica del esquí o los paseos por la montaña, merece la pena también complementar la protección solar tópica con oral.

 

  • ¡Ah! Y por último, si hacemos en vacaciones viajes en coche, no debemos olvidar dejar en la guantera un protector solar y aplicárnoslo antes de salir, ya que los rayos también atraviesan los cristales.
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