Fotoprotección con color tras técnicas dermatológicas, por la Dra. Cristina García Millan

 En Habla el Experto

Para hablarnos de cuidados básicos de la piel, tras tratamientos dermatológicos, esta semana nos visita la Dra. Cristina García Millán (@Dermagmillan). Especialista en Dermatología, en Grupo Pedro Jaen. Experta en láser para rejuvenecimiento, dermatología estética y dermatología infantil.

En dermatología realizamos diversos tratamientos médicos y/o estéticos que a menudo pueden requerir cierto tiempo de recuperación de la piel. En este tiempo, la piel es mucho más delicada y requiere cuidados específicos que en la consulta indicamos con detalle. Uno de los cuidados básicos que siempre recomendamos, independientemente del tratamiento que hayamos realizado es la fotoproteccion tópica e incluso oral en muchas ocasiones. El principal motivo por el que aconsejamos fotoproteccion tras procedimientos es evitar marcas oscuras permanentes y evitar quemaduras, puesto que se encuentra en periodo de recuperación y su sensibilidad es máxima. Tras las técnicas pueden observarse rojeces, costras o hematomas, en función del tratamiento al que se haya sometido el paciente. En estos casos, los filtros con color son un aliado a la hora de camuflar los efectos inmediatos de un tratamiento dermatológico ya sea médico (curetaje, terapia fotodinámica, cirugia) como estético (peeling, laser, mesoterapia…)

Entre los procedimientos estéticos en los que los dermatólogos recomendamos aplicar una fotoproteccion de alto índice se encuentran los tratamientos con láser o luz pulsada, ya que suelen ocasionar inflamación de la piel, lo cual puede ocasionar manchas si se expone la piel al sol durante el periodo de recuperación. La piel se vuelve más sensible al sol después de un tratamiento con láser. Es crucial ponerse protección solar después del procedimiento y evitar la exposición al sol hasta 8 semanas en función del procedimiento para evitar las secuelas que antes hemos mencionado.

Debido a que es posible que se requieran varias sesiones de tratamiento con láser, o bien realicemos varias técnicas consecutivas, exposición al sol debe reducirse al mínimo entre los tratamientos.

Independientemente del tipo de tratamiento que realice, la piel se vuelve más susceptible al daño solar; por lo tanto, es imprescindible aplicar un fotoprotector tras el mismo, pero en muchas ocasiones no debemos olvidar que previamente a someter la piel a un tratamiento con láser, es aconsejable que no esté bronceada ni sensibilizada por el sol. Por lo tanto, el filtro solar deberá aplicarse al menos 2 semanas antes del procedimiento.

Los filtros solares que contienen pigmentos de color, aportan el beneficio de poder camuflar las marcas resultantes del tratamiento, ayudando al paciente a incorporarse antes a su vida normal y además previamente al tratamiento pueden disimular aquellas imperfecciones deseadas a la vez que se prepara la piel para el procedimiento.

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