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HELIOCARE

Tengo la piel morena y no me puedo quemar

Fotitipos de piel

 

Uno de los grandes mitos que existen en la sociedad es pensar que las personas que tienen la piel morena, es decir, un fototipo de piel IV, V o VI no pueden quemarse por la acción de los rayos ultravioleta. Como decimos se trata de un mito ya que existen diversos factores que provocan las quemaduras en la piel por la acción del Sol y que afectan por igual a todas las pieles.

 

Recordemos que el bronceado no es más que un sistema de protección de la piel frente a los rayos solares. La radiación UVA y UVB procedente del sol llega a la piel provocando diferentes efectos y el cuerpo responde a este “ataque” produciendo mayor cantidad de melanina. La melanina es un pigmento que actúa como filtro a las radiaciones solares y que en función de su cantidad oscurece la piel.

 

El color de la piel de una persona responde a la cantidad de melanina que, de forma natural, hay en su piel. A mayor cantidad de melanina más oscura será su piel. Si tenemos en cuenta el proceso por el cual se produce el bronceado este tipo de piel tiene, a priori, una mayor protección frente a los rayos UV pero no está exenta de riesgos.

 

Existen dos tipos de efectos del Sol sobre la piel, unos visibles y otros invisibles. Visiblemente, la radiación UVA produce los primeros efectos del sol, normalmente quemaduras que se manifiestan cambiando de color la piel. Los rayos UVB tardan más tiempo en provocar daños pero, cuando lo hacen, la pigmentación aumenta produciendo el bronceado. De forma invisible los rayos UVA y los UVB son absorbidos por la piel y se transforman en radicales libres que pueden transformar el ADN del cuerpo.

 

Una excesiva exposición al Sol, o la falta de protección con una crema o gel con el SPF adecuado, producirán quemaduras en la piel, tanto si la piel es morena como si es más blanca, e incrementará el riesgo a padecer enfermedades cutáneas como el cáncer de piel. Es por ello que debemos incidir en la necesidad de proteger el órgano más grande del cuerpo desde fuera y, por supuesto, también desde dentro.

 

La tecnología Fernblock, que incorporan los productos Heliocare, además de aportar filtros que aumentan la protección natural del cuerpo frente a las radiaciones solares, ayuda a la reparación del ADN dañado. Debemos consultar nuestro fototipo de piel y, de esta manera, saber escoger el SPF que mejor le viene a nuestra piel.

 

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