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HELIOCARE

Fotoprotectores III, filtros de protección

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La mayoría pensamos que una crema solar es un compuesto que nos ponemos en la piel y que, al haber algo entre la piel y el Sol es la forma en la que nos protegemos de las radiaciones solares. Hay una parte de verdad en esa afirmación pero hay mucho más detrás de una crema o gel fotoprotector.

 

Como dijimos en el primer artículo sobre fotoprotectores, se trata de un producto cosmético compuesto por unos filtros que previenen daños en la piel ante su exposición al Sol. Tradicionalmente estos filtros han sido de dos tipos, los filtros físicos y los químicos pero, se han incorporado otros con características particulares que son los filtros fitobiológicos.

 

Para entenderlo fácilmente, hablaremos primero de los filtros físicos que es la parte de verdad que mencionamos en el primer párrafo. Los filtros físicos son partículas que se quedan en la capa más superficial de la piel, reflejan y dispersan las radiaciones solares, es decir, actúan como una pantalla frente a las radiaciones. Son inertes, es decir, que no provocan reacción alguna, y son insolubles. En definitiva, se trata de unos filtros que hacen rebotar parte de la radiación solar que llega a nuestra piel, tanto la UVA como la UVB.

 

Por otro lado tenemos los filtros químicos. Estos son más complicados de explicar de una manera sencilla pero pensemos en que, cuando las radiaciones ultravioletas llegan a la piel y penetran en ella, los filtros químicos generan una serie de reacciones que permiten absorber y modificar parte de esa radiación evitando los daños que provocarían si afectara con todo su potencia. Para que estas reacciones químicas sean eficaces se necesitan aproximadamente unos 30 minutos, por ello la recomendación de aplicarse el fotoprotector con esa antelación a la exposición solar.

 

Por último, en los productos Heliocare, nos encontramos con unos filtros que no actúan como pantalla ni modifican la radiación solar, son los filtros fitobiológicos. Su función principal es la de actuar desde el interior de la célula contrarrestando los efectos que el Sol pueda provocar. Es el caso del té verde o de la tecnología patentada de Heliocare, Fernblock. Su acción ayuda a la reparación celular contra la oxidación, la modificación genética y al sistema inmunológico.

 

Como hemos podido ver, la creación de un fotoprotector que garantice el cuidado de la piel tiene en cuenta muchos factores y estudios científicos, por eso en IFC llevamos años trabajando para la continua mejora de Heliocare. Pero, pese a todos nuestros esfuerzos, ahora es necesario que utilicemos la protección solar de manera adecuada. De cómo, cuándo y cuánto usar dependerá una mayor o menor protección.

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