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Mecanismos de defensa ante las radiaciones solares (2ª parte)

ADN

Como lo prometido es deuda, hoy en “Vida al Sol” vamos a continuar con los mecanismos de defensa que tiene nuestro organismo, si recordáis la semana pasada hablamos de los visibles. Hoy le toca el turno a… Mecanismos de defensa no visibles.

 

 

Protección contra los radicales libres:

 

Los radicales libres son moléculas inestables y muy reactivas que pueden llegar a provocar a lo largo de la vida efectos negativos para la salud por su capacidad para alterar proteínas, lípidos o grasas e incluso genes. Si bien se producen de forma natural en el organismo en distintos procesos que son imprescindibles para la vida hay también otros factores que aumentan su producción más de lo deseable, entre ellos, la radiación solar.

 

Nuestro organismo está diseñado para generar antioxidantes capaces de neutralizar esos radicales libres pero esta capacidad no es ilimitada y un daño prolongado hace que el número de radicales aumente de forma exagerada y que nuestro organismo no pueda responder eficazmente contra ellos. Esto genera daños celulares, envejecimiento prematuro, etc

 

Los sistemas de reparación de ADN:

 

El ADN es el material genético de nuestras células, el lugar donde se guarda toda la información genética de un individuo, una información única e irrepetible. Este material genético es el que determina la existencia de las proteínas encargadas del correcto funcionamiento de nuestras células.

 

El sol provoca la producción de proteínas defectuosas que alteran tanto el material genético como su funcionamiento. Nuestro cuerpo es capaz de defenderse de forma natural reparando estas proteínas defectuosas, pero solo hasta un cierto punto. Una exposición prolongada al sol y sin una protección adecuada hace que se sobrepase la capacidad reparadora de nuestro organismo pudiendo aparecer alteraciones genéticas, responsables entre otros daños, del cáncer de piel

 

En resumen nuestras defensas no son ilimitadas así que debemos protegerlas a través de la fotoproteccion tópica y oral para minimizar los daños prejudiciales del Sol y poder disfrutar de una vida saludable al Sol.

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