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Efectos de la radiación solar en nuestro organismo, por la Dra. María Vitale

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Hoy en nuestro blog tenemos la suerte de contar con la colaboración de la Dra. María Vitale, dermatóloga y directora médica de Industrial Farmacéutica Cantabria. Nos hablará de la radiación solar que incide en nuestra piel y como nos afecta en nuestro organismo.

La radiación solar comprende un espectro de radiaciones electromagnéticas emitidas por el sol. Dentro de este espectro, según su longitud de onda, nos encontramos con las distintas radiaciones:

La radiación Ultravioleta (UV), es la más conocida y estudiada, sin embargo, las radiaciones infrarroja (IR) y visible (VIS) constituyen el mayor porcentaje de la radiación solar y han sido importante objeto de estudio en los últimos años.

La radiación ultravioleta que alcanza la superficie terrestre se compone de UVB y UVA. Ambos tipos de radiaciones inducen la aparición de especies reactivas de oxigeno (ROS), responsables de causar stress oxidativo y sus consecuencias en la piel como la disminución de las defensas cutáneas, la aparición de los signos de fotoenvejecimiento y finalmente el desarrollo de un cáncer de piel. La radiación UVB penetra superficialmente la piel pero presenta un mayor potencial carcinogenético, ya que alcanza directamente el DNA de las células provocando un daño que ocasiona las llamadas “mutaciones del DNA”, pudiendo así ser el origen de un cáncer cutáneo. La radiación UVA, penetra más profundamente la piel y contribuye indirectamente al desarrollo de cáncer e induce la aparición de enzimas que destruyen fibras colágenas y elásticas ocasionando fotoenvejecimiento cutáneo. La exposición aguda a la radiación UV induce el bronceado, enrojecimiento e inflamación de la piel e incluso la aparición de una quemadura en la piel.

Las radiaciones IR y VIS penetran en capas profundas de la piel y también promueven la generación de ROS que daña la piel, favoreciendo el fotoenvejecimiento y la aparición de manchas en la piel. Además, se ha demostrado que potencian la acción de la RUV sobre el ADN, fomentando la aparición de cáncer cutáneo.

La radiación IR- cercana (IRA), representa más de un tercio de la radiación solar que alcanza la piel y tiene un importante efecto degradando el colágeno en la piel, contribuyendo así a la aparición de arrugas y flacidez cutánea. La radiación IR tiene un notorio efecto térmico siendo responsable del llamado “golpe de calor”.

La radiación VIS, que es la parte de la radiación visible al ojo humano, también contribuye al desarrollo de enrojecimiento cutáneo pero fundamentalmente se ha observado que tiene un rol muy importante en la inducción o empeoramiento de las manchas en la piel.

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